Manuel Cabral

0
466

Manuel Cabral Aguado Bejarano (Sevilla, 1827 – ibídem, 1891) fue un pintor español y uno de los mejores representantes del costumbrismo andaluz dentro del Romanticismo español.

Él vino de una familia de artistas. Obra se interesó por su padre Antonio y el hermano Francisco, también pintores. Su primer maestro fue el pintor José Domínguez Bécquer, después de su muerte Cabral fue educado en su propio padre. Estudió en la Academia de Bellas Artes de Sevilla, donde más tarde se convirtió en profesor. Fue nombrado el pintor oficial de la Reina Isabel II. Sus actuaciones de las procesiones y peregrinaciones han tenido mucho éxito tanto en Sevilla como en Madrid.

Hijo de Antonio Cabral Bejarano comienza sus estudios de pintura con José Domínguez Becquer y más tarde con su padre. Ingresará en 1845 como alumno en la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría en Sevilla (Escuela de la Academia de Artes Nobles de Santa Isabel de Sevilla), de quien posteriormente académico en 1863. Fue nombrado pintor honorario de la Reina Isabel II. Obtuvo menciones honoríficas en las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes de 1858, 1864, 1879 1880, celebradas en Cádiz, y en 1856, 1858, 1867 y 1878 en Sevilla.

Su pintura tiene una gran riqueza cromática, en tonos fríos y como de los detalles, así como de escenas de multitud como las procesiones, que se pueden ver en obras como el Viernes Santo en Sevilla de 1862. La meticulosidad en los personajes y la arquitectura Detalles de edificios da gran valor a la obra.

Además de la pintura de género, su faceta más desconocida es como autor de retratos. Llamada por la familia ducal de Montpensier, realiza los retratos de las infantas María Cristina y María de las Mercedes en 1877.

También destacan las comisiones de personajes populares del momento como actores que Teodora Lamadrid caracterizó en el papel de Adriana Lecouvreur y Julián Romea, también vestidos con traje típico de escena. Ambos se encuentran en el museo del Romanticismo de Madrid.

Su estilo de pintura se enmarca dentro del costumbrismo andaluz, uno de los diferentes estilos del romanticismo. Dos escuelas destacan en el costumbrismo: El madrileño, con escenas más oscuras y con tintes de tragedia. Y el Sevilla, más marcado por la visión de los extranjeros, que gustan de las tradiciones andaluzas y del modo de vida.

En el siglo XIX la visión de los viajeros románticos que se embarcaban en un viaje por España viviendo las escenas más costumbristas andaluzas, se refleja en este estilo de pintura. Las escenas de tipos populares, vida cotidiana o ferias es una moda entre los europeos que conocen el tipismo y el folklore andaluz. Sus obras de procesiones y peregrinaciones, lograron un gran éxito tanto en la capital andaluza como en Madrid. Buscó la fiesta y el drama, pero también aporta testimonios típicos, reforzados con la visión de ropa, poses y edificios, dentro de la estética sevillana.

Una muestra importante de sus obras se encuentran en el museo Carmen Thyssen Málaga como el cuadro del género Jugando en el parque realizado en 1882. Con gran realismo en detalles como los vestidos de los protagonistas que muestra la moda de la nobleza sevillana en el último Años del siglo o el paisaje que da a la escena un carácter más distinguido. Un tema diferente a otras composiciones con personajes y trajes más populares, como lo habitual en una venta o en la feria de abril.

Otros ejemplos de su extensa obra, podemos citar el Corpus en Sevilla, Galanteo, en la Feria de Sevilla o Fiesta en el cortijo dentro de una larga lista en la que también encontramos un gran número de retratos.


Fuente: https://www.hisour.com/es/manuel-cabral-10808/

Dejar respuesta