Raúl Machaca: “En mi vida aprendí a caminar dos veces y mi madre me enseñó”

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César A. Espinoza Ll.

El pintor arequipeño Juan Raúl Machaca de Aquino cuenta cómo lo sedujo el mundo de la pintura.

¿Cuándo decides ser pintor?

Desde niño pintaba, pero cuando estaba en tercero de secundaria me metí de alumno libre en la escuela Baca Flor. Ese día vi en un periódico la foto de un cuadro de mi tío, ese día dije: ¡Quiero ser pintor!

¿Cómo lo tomó tu familia?

Cuando estaba en la universidad, salía de clases y me iba a la campiña de Socabaya y traía porongos, baldes y troncos para pintar en casa. Una vez mi papá le dijo a mi vecina que estaba preocupado por mí porque llevaba cosas viejas a la casa, que no sabía qué sería de mi vida. Eso me dolió, que no tengan fe en mí. Con mi trabajo les he dejado una casa de dos pisos a mis padres.

¿Cómo empezó tu carrera?

Cuando estaba en la “U”. Ya tenía cuadros que se exponían y se vendían, y me invitaron a exponer a Miami; ahí empezó todo.

¿Cuál es el cuadro más caro que vendiste?

Vendí uno a 22 mil dólares en EEUU, “Virgen Prostituta”, una protesta al sistema religioso, si te quieres casar o bautizar, te piden plata. La pintura es una Virgen en ropa interior semidesnuda, le cambié el nombre para venderla.

Has viajado por el mundo y conocido gente, ¿qué anécdota recuerdas más?

Una vez en Santa Fe, iba a firmar un contrato con mi galerista de allí, Bill. En eso entra un pata, se saludan y Bill me presenta: “Es el maestro internacional peruano Juan Raúl Machaca de Aquino” y esta persona me da la mano y dice: “Humildemente, Johnny Depp”. Fue en el 2014.

Ahora te va bien, pero ¿cuál fue el momento más difícil?

Hace poco no tenía dinero ni para la leche de mis hijos, miré dos cuadros inmensos, ¿de qué me sirve todo esto? pensé, si no tengo para la leche. Me acordé de Hildebrandt cuando dijo que los artistas alguna vez muerden el polvo, felizmente tengo un grupo de señoras que son como mis fans, justo me compraron.

En el año 2000 pasaste por un momento difícil. 

Sí, se me rompieron los ejes, tengo las dos piernas reconstruidas, dos años sin caminar, fueron los dos mejores y peores años porque gané varios premios.

Dicen que cuando se toca fondo sale lo mejor… 

El pintor pinta lo que está viviendo, yo pintaba puras sillas de ruedas, muletas, zapatos volando… Un día quería fregar a los arequipeños, decidí pintar encima de periódicos y no en cartulina, la acuarela se pinta echado, pero  yo no podía sentarme, cuando pintaba se corría la pintura, agarré una toalla para corregir eso, al final gane un premio del ICPNA.

Ahora veo que subes las gradas con normalidad. ¿Fue dura la recuperación?

De mi cama yo me bajaba al suelo y me arrastraba. Mi mamá (Josefa Aquino) puso dos bancas, un día  me arrastré y con los brazos me apoyé en las dos bancas y me paré, mi mamá entró y corrió hacia el otro lado, estiró los brazos y me dijo “cha cha cha”; nunca podré pagarle eso, me enseñó a caminar dos veces.

¿Qué proyectos tienes para este año?

Yo me quedé este año en Arequipa porque estoy fortaleciendo mi familia, los viajes hacen que descuides ese aspecto; ahora que nació mi segundo hijo estamos más fuertes.

¿Volverás a Miami?

A fin de año debo ir a Monterrey, Miami y el próximo año a Nueva York.

¿Quieres conquistar la capital del mundo?

El otro día mi representante me dijo: “Si triunfas en Nueva York, ya no tengo nada que hacer acá, ya lo habrías logrado todo”.

¿Qué les dirías a los chicos que quieren ser artistas?

Mi papá me decía que si hacemos las cosas bien, las hacemos de corazón. Disciplina absoluta, si hay disciplina y haces las cosas con el corazón, nada puede salir mal.


Fuente: https://larepublica.pe/sociedad/947880-raul-machaca-en-mi-vida-aprendi-a-caminar-dos-veces-y-mi-madre-me-enseno

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