Fermín Robles

El suyo es seguramente un caso excepcional en la historia de la pintura. Ellos mismos han buscado entre sus predecesores y no han encontrado a dos gemelos que como ellos hayan dibujado a cuatro manos y alcanzado el éxito, más allá de los Van Eyck, que eran hermanos pero no mellizos y que únicamente coincidieron durante unos años en sus carreras. Pere y Josep Santilari (Badalona, 1959) trabajan de manera minuciosa en un taller del que salen unos seis cuadros cada año. Comparten técnica y estilo, lo que hace que sea difícil distinguir dónde acaba el trabajo de uno y empieza el del otro.

Josep aborda con preferencia la figura , y Pere el paisaje, quedando como temática común el bodegón.
Josep aborda con preferencia la figura , y Pere el paisaje, quedando como temática común el bodegón.

Desde que vendieron su primer cuadro hace ahora más de 30 años, los gemelos Santilari no han dejado de depurar su técnica y de renovar la pintura realista siguiendo la senda abierta por autores como Antonio López. Algunos de sus trabajos parecen perseguir la perfección absoluta, los hay que deben contener “30.000 pinceladas”, dice Josep, en busca del matiz exacto, del color y tono más próximos al modelo.

“Cualquier cosa se puede pintar, todo depende de cómo le dé la luz”, sentencia Pere. Incluso el perfil barcelonés menos atractivo, con las tres chimeneas del Besòs recortadas en el horizonte, la playa del Bogatell coronada por el pez de Frank Ghery o la entrada al puerto de la ciudad, que en los cuadros de los Santilari tiene un aire sosegado, como si el ajetreo urbano le fuera ajeno. Son el equivalente de las vedute de Canaletto en el Renacimiento, apuntan los hermanos ante los paisajes durante una de las visitas comentadas que organiza el museo. Estas visitas han generado todo tipo de preguntas sobre la manera de trabajar de los artistas, que próximamente exhibirán su obra en las ferias de París y Maastricht de la mano de su marchante, Artur Ramon.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 2 de marzo de 2011


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