Jorge Morla

Al escritor Ronaldo Menéndez (La Habana, 1970) le duele su Cuba natal, donde desde muy pequeño la literatura comenzó a filtrarse en sus venas. Peregrino por el mundo y residente hoy en Madrid, su última novela, La casa y la isla (2016), habla de Cuba no desde la confrontación ideológica, sino desde el recuento de significados que supone el haber nacido bajo la sombra de Fidel Castro.

De pequeño quería ser…

Cada vez más pequeño: crecer era meterse de contrabando en el futuro.

¿Qué cambiaría de usted mismo?

La muerte.

¿Cuál es el mejor consejo que le dio alguno de sus padres?

No dejes que los principios te impidan hacer lo correcto.

¿Con quién le gustaría quedar atrapado en un ascensor?

Con Johnnie Walker… y una cubeta de hielo.

¿Algún sitio que le inspire?

Una pequeña esfera tornasolada, de dos o tres centímetros de diámetro, de casi intolerable fulgor.

¿Cuándo fue la última vez que lloró?

Hace tres días, por gusto, en el sofá.

“Mataría por haber escrito Proyectos de pasado, de Ana Blandiana”

¿Qué música le sirve para trabajar?

Jazz o clásica, pero la mejor era ese silencio en la aldea de Manali, en medio del Himalaya, cuando escribía La casa y la isla.

¿Cuál ha sido el mejor regalo que ha recibido?

Una carta de invitación para dictar clases en la Universidad de San Marcos, en Perú, cuando tenía 25 años y quería huir de Cuba.

¿Para qué sirven los premios?

Para promocionarnos, ganar dinero y domesticar el ego.

¿Qué significa ser escritor?

Ego argentino con entrega espartana, con tiranía estalinista, con esclavitud bárbara, con una habitación vacía y sola para que pases toda la vida en ella. Y algunas chicas interesantes y guapas de vez en cuando.

¿Cuál es el último libro que le hizo reír a carcajadas?

La última película, de Larry McMurtry, publicado por Editorial Gallo Nero.

¿Y el que mataría por haber escrito?

Proyectos de pasado, de Ana Blandiana.

¿Dónde se respira la literatura en Cuba?

En la Plaza de la Revolución… que no, que es broma, en la otra plaza: el malecón.

¿Qué personaje de la literatura o el cine se asemeja a usted?

Tom Sawyer.

¿Qué le hace suspirar?

El mar: paz sobre la constelación cantante de las aguas…

¿Cuál ha sido su gran experiencia?

Un viaje de 14 meses alrededor del mundo, con Natalia.

“Lo que me deja sin dormir es el dinosaurio de Monterroso”

¿Qué le diría a Raúl Castro? ¿Y a Donald Trump?

Comeros el uno al otro, pero solos.

En una fiesta de disfraces, ¿de qué se disfrazaría?

De letra hache o de hombre invisible, y si es una fiesta íntima con una sola persona, de mí mismo.

¿Dónde no querría vivir?

En Yakarta, capital de Indonesia.

¿Qué lo deja sin dormir?

El dinosaurio de Augusto Monterroso.

¿Tiene algún sueño recurrente?

El dinosaurio me ataca y no puedo huir.

¿Y un olor preferido?

La trufa.

¿Qué siente cuando ve su foto en los diarios?

Que es una pena que mi madre, en Cuba, no la vea.

Respecto a su trabajo, ¿de qué está más orgulloso?

De que lo intento hacer mejor que Dios haciendo este mundo, tan low cost, tan de baja calidad.

¿Cuál es la noticia que siempre ha esperado leer?

Ya la leí el 25 de noviembre de 2016. Y ahora espero un titular metafísico: leer la noticia de mi propia muerte, y seguir vivo aunque nadie lo sepa.

¿Cómo ve el futuro de Cuba?

Fuera de foco.


2 Comentarios

  1. El amigo Ronaldo nos brinda la oportunidad de saber de un lugar muy especial, de una energía calmada, natural e inspiradora, Manalí, India, Himalayas, 2000 msnm, montañas, bosques y ríos, temperaturas de sierra, nieve en invierno, un lugar ideal para encontrarse a uno mismo e integrarse a la naturaleza. Un dato de vida.

    • Me imagino que debe ser maravilloso en inspirarse en un lugar como los Himalayas. La tranquilidad y el tener un horario determinado hacen mucho por el trabajo del escritor. En lo particular pienso que el espacio, la hora y la rutina que uno se forma es muy importante para sacar lo mejor de uno.

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