El pintor italiano Michele Del Campo cabalga actualmente entre Londres y Valencia. Tras estudiar Bellas Artes , Diseño e Ilustración y grabado, y viajar a Italia, Reino Unido, y España, consigue beber de diferentes fuentes, realidades y culturas. Esto ha influenciado de manera consistente su forma de pintar expresando sentimientos y capturando esos momentos efímeros cotidianos llenos de vida y sensaciones.

Michele ha expuesto individualmente en diversas ciudades como Lima, Madrid, Londres, Barcelona, Valencia o Milán. Este gran artista actualmente ha decidido trabajar para programas expositivos de alto nivel con todo el entusiasmo y con una base muy sólida.

Es un placer poder mostrar el trabajo y su forma de ver y sentir el arte en esta entrevista.

Hola Michele:

– ¿Cómo empezó tu pasión por la pintura?

Estudiaba el liceo scientífico pero siempre me había gustado dibujar. Tuve una profesora de arte muy especial que con solo 2 horas por semana me animó a intentar a pintar al óleo. Me gustó mucho y a los 20 años decidí estudiar Bellas Artes.

-¿Cómo es el proceso creativo de tus obras?

Trabajo mucho con las ideas antes de empezar un cuadro, de hecho la mayoría de mis obras tienen cierta narrativa o un cierto significado. Hago bocetos de la imaginación, luego tomo fotos a objetos, personas y ambientes, las junto como piezas de collage en el ordenador y pinto la imagen resultante. Otras veces pinto del natural, o mezclo elementos del natural con elementos de fotos.

-¿qué técnica/s utilizas?

El óleo es mi medio favorito muy por encima de cualquier otra técnica. Sin embargo me gusta mucho dibujar también al lápiz para bocetos rápidos del natural.

Michele Del Campo

Michele Del Campo

Michele Del Campo

Michele Del Campo

Michele Del Campo

– ¿qué es lo que más te apasiona de tu trabajo?

La total falta de reglas, pinto cuándo y cuánto quiero, no tengo horarios establecidos, puedo expresarme libremente y buscar lo que soy y lo que quiero decir a través de mis obras. También me gusta el lado social, el contacto con la gente que pinto, con otros artistas, los viajes por trabajo o para buscar inspiración, el encuentro con el público, etc.

– ¿cómo se produjeron tus primeros encargos?

En principio no solía hacer encargos, solo pintaba para exposiciones individuales. Sigo ese camino pero de vez en cuando, si algún cliente me pide un encargo y lo veo interesante, me gusta salir de mis esquemas y aprender en el proceso de hacer algo distinto y más comprometido con el juicio del cliente. Siempre añado nuevos conocimientos cuando me enfrento a algo nuevo.

Mi primer encargo me lo hizo un cliente que ya tenía varias obras mías y quería un retrato de familia con cinco personas y un gato. Lo hice siguiendo mi estilo de pintar escenas muy informales, y sigo esa manera con los retratos que de vez en cuando acepto realizar.

– ¿Qué es lo que te ha resultado más difícil y más fácil del camino ya recorrido en tu carrera como pintor?

Lo más difícil ha sido empezar, hice esfuerzos y sacrificios enormes para llegar a trabajar en una galería y por fin vender, gracias a ella, mis primeros cuadros. De fácil no sé qué decir, porque mi trabajo no lo veo nunca fácil, entretenido y bonito sí, pero fácil nunca, requiere siempre mucha dedicación, inspiración y fuerza interior, ya que estamos completamente metidos en nuestro mundo, nadie nos guía sobre lo que tendríamos que pintar o nos regaña si tomamos demasiadas vacaciones o nos levantamos tarde, y los objetivos muchas veces dependen de nuestra voluntad. También las ventas se efectúan casi todas en exposiciones individuales y muy pocas durante el resto del año, y hay que gestionar muy bien el dinero. A veces entre tener éxito y fracasar hay una línea muy sutil.

– ¿Qué te atrae del mundo urbano?

Es el mundo que vivo cotidianamente, y he vivido en muchas ciudades. Me fascina porque cada individuo es un mundo en sí y tiene muchas historias que contar.

– ¿Cómo es tu día a día?

Me levanto hacia las 11 u 12 de mediodía, me siento al ordenador, contesto emails y llamadas, hago recados. Entre las 6 y las 10 de la noche empiezo a pintar y voy adelante hasta las 4 ó 5 de la mañana. A veces empiezo a pintar a mediodía y salgo por la noche, pero todo es muy variable y no tengo una rutina fija.

Michele Del Campo

Michele Del Campo

Michele Del Campo

Michele Del Campo

Michele Del Campo

– Has expuesto en ciudades como Londres, Lima, Madrid, Milán, Lugano… ¿Hay diferencias significativas entre el público de estas ciudades?

Muchas diferencias! El público de Madrid es serio, fiel y decidido, se fía de su propio gusto. También siempre ve el lado artístico y comunicativo de las obras. En Barcelona y Milán la gente comenta mucho también sobre el lado sensual o la belleza de los modelos.

En Milán y en Italia en general los clientes son más extrovertidos, hablan mucho, negocian de manera agresiva pero tienen menos palabra y no compran mucho.

En Londres en general la gente suspende más fácilmente su juicio y amolda su gusto a las tendencias, aunque no siempre las entienda. También es una sociedad muy clasista y clasifican mucho en base a dónde se ha formado un artista o dónde expone o ha expuesto.

En Lugano el público es muy elegante y compra mucho por inversión.

En Lima es muy acogedor y respetuoso y me llamó la atención la frecuencia con la cual se dirigían a mí llamándome “maestro” o “gran maestro”.

– ¿De qué nutres tu vida?

De experiencias, de viajes, de comunicación con la gente y de creatividad en todas sus vertientes. Y de amor por esas pocas personas a las cuales debo mi felicidad a diario.

– ¿En qué momento de tu carrera estas ahora?

Ahora mismo he empezado una nueva etapa de mi vida, tras cortar radicalmente con un pasado personal que me estaba sofocando. He cambiado ciudad, he empezado a trabajar de nuevo para programas expositivos de alto nivel y tengo todo el entusiasmo de un hombre que empieza de nuevo, pero con una base ya muy sólida.

– ¿Qué les puedes sugerir a los que están empezando en tu campo que les pueda ser útil?

Aconsejo mucha dedicación en principio, no trabajar en otra cosa que pueda llevarse demasiadas energías porque el trabajo de pintor es una inversión a largo plazo.

También aconsejo tener períodos de descanso de la pintura de un par de meses al año, por lo menos, porque haciendo otras actividades se desarrollan ideas y se mira la obra hecha con más objetividad. Y disfrutar, hacer de la creatividad algo siempre nuevo y estimulante. Si no se disfruta de la creatividad, si se convierte en una actividad repetitiva o mecánica, no tiene sentido hacer tantos sacrificios por el arte, más vale hacer cualquier otro trabajo, que por lo menos ofrece más estabilidad!

– Los resultados son fruto de…

Actitud positiva, talento creativo, mucho trabajo y mucha paciencia a largo plazo.

¡Gracias Michele por esta entrevista, deseamos que sigas cosechando numerosos éxitos y grandes satisfacciones!

Michele Del Campo

Michele Del Campo


Dejar respuesta