Alejandro Cárdenas Ochoa

Si bien son historias totalmente diferentes, lo cierto es que Príncipe y Tangerine son dos películas que coinciden no sólo en su año de producción (2015), sino que también por tener como protagonistas a personajes que quebrantan las normas, habitan en mundos marginales y tienen que sobrevivir a la violencia urbana de Los Ángeles o de Ámsterdam, como una especie de anticuento de hadas.

A propósito de la llegada de estos títulos al catálogo de FilminLatino, plataforma de cine del mundo, vale la pena reflexionar sobre estos dos relatos con personajes que se vuelven entrañables, aunque habitan en contextos devastadores, donde el drama encuentra cierta liberación a través del humor y la ironía. Ambos filmes resultan un acercamiento a la realidad que ofrece el cine contemporáneo internacional.

Príncipe, la ópera prima de Sam Jong, habla del proceso de transformación y maduración que tiene que enfrentar Ayoub, un joven que vive en un barrio marginal de la capital holandesa y se sumerge en un mundo de violencia, drogas y excesos con la pretensión de ser un hombre, tener poder y conquistar su reino, el de la calle, y de paso el amor.

En tanto, Tangerine es una propuesta renovadora, filmada con iPhone 5s en donde se cuenta la travesía de Sin Dee Rella, una mujer transgénero quien se embarca en la búsqueda por encontrar a su novio, quien la ha engañado. Todo lo imposible se vuelve posible en esta fábula urbana, donde pese al clima de violencia en que se desarrolla la acción, la amistad parece sobrevivir a todo.

Ambos filmes han sido reconocidos en diferentes festivales internacionales y han logrado una buena recepción de la crítica especializada.

Fotograma de la película ‘Príncipe’.

Ayoub es un adolescente problemático de 17 años, tímido y desgarbado, creciendo rápidamente en los barrios bajos de Ámsterdam y totalmente enamorado de la bella Laura. Desafortunadamente, ella ya está con el chico más peligroso de la ciudad. Valientemente, Ayoub lucha para ganar el corazón de la chica, pero antes de que pueda ser un príncipe tiene que aprender a ser un hombre.

Tangerine (Chicas fabulosas), de Sean Baker (Estados Unidos, 2015)

Después de cumplir una sentencia de 28 días en prisión, Sin Dee Rella se entera por su mejor amiga Alexandra, una trabajadora sexual, que su novio Chester le ha sido infiel durante el tiempo que ella estuvo en la cárcel. Es así como las dos chicas, decididas a enfrentar a este proxeneta, emprenden una emocionante búsqueda por las calles de Los Ángeles, donde se encontrarán con las personalidades más atípicas de esta mágica ciudad, durante la víspera de Navidad.


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