La Universidad de Columbia, en Nueva York, lleva varias décadas investigando el trabajo de las mujeres en el cine mudo más allá de la actuación. El resultado es un sitio en Internet llamado “Women Film Pioneers Project” en donde se encuentran varios artículos académicos sobre mujeres cineastas de Estados Unidos y América Latina (y próximamente de todo el mundo).

A continuación, presentamos una breve semblanza de las diez mujeres mexicanas incluidas en el proyecto, personalidades que cambiaron el rumbo del cine mexicano, ya sea como directoras, productoras, escritoras, distribuidoras o exhibidoras.

– Adelina Barrasa – dueña de cines y exhibidora de películas: Ella era dueña del Cine Odeón, una sala de tres mil asientos localizada en la calle de Mosqueta, en el corazón de la Ciudad de México. Cuando el Departamento del trabajo condujo un censo obero de la industria de exhibición cinematográfica en 1923, Barrasa era la única mujer listada como gerente o propietario.

Cube Bonifant (1904 – 1993) – actriz, escritora y crítica de cine: Ella publicó sus mordaces críticas en revistas y periódicos de todo el país a principios del siglo XX. Sus textos, famosos por ser incisivos, cubren la época del cine mudo y el nacimiento del sonido en la industria cinematográfica mexicana.

Mimí Derba (1893 – 1953) – co-directora, actriz, fundadora de una compañía cinematográfica, productora, guionista, cantante y escritora: Su nombre real era Herminia Pérez de León, pero lo cambió a Mimí Derba cuando debutó como cantante de teatro a los 17 años. Ella fue una de las pocas actrices de teatro que logró una transición exitosa al cine mudo. Además, logró establecerse como escritora, publicando ensayos cortos en varias revistas. En 1917, junto con Enrique Rosas, fundó la compañía de cine Azteca; ésta produjo cinco películas en su primer año, dos de las cuales fueron escritas por Mimí Derba.

Mimí Derba y Elena Sánchez Valenzuela. Imágenes del “Women Film Pioneers Project”.
Mimí Derba y Elena Sánchez Valenzuela. Imágenes del “Women Film Pioneers Project”.

Adriana Ehlers (1894 – 1972) y Dolores Ehlers (1896 – 1983)  – operadoras de cámara, directoras, documentalistas, vendedoras de equipo, cabezas de departamentos gubernamentales, trabajadoras de laboratorio, fotógrafas y productoras: Las hermanas Adriana y Dolores Ehlers trabajaron juntas toda su vida y fueron pioneras en todas las áreas de la realización cinematográfica. Filmaron documentales, trabajaron en laboratorios de postproducción, vendieron aparatos de proyección y participaron en la política que rodeaba el cine durante la Revolución Mexicana, específicamente durante la época de Venustiano Carranza.

Cándida Beltrán Rendón (1898 – 1985) – compositora, directora, actriz, productora, guionista y escenógrafa: A los 16 años escribió la historia para cine El secreto de la abuela y catorce años después, en 1928, dirigió su primer y único largometraje, a partir de un guión basado en su historia. Ella fue la última de las cinco mujeres directoras del periodo silente del cine mexicano. A diferencia de las otras cuatro, no tenía ninguna experiencia previa en el teatro o en el cine, sin embargo, fue la encargada de dirigir, producir, decorar y protagonizar El secreto de la abuela. Como productora, financió la película con sus propios medios, a la manera de cine contemporáneo independiente.

Juliet Barrett Rublee (1875 – 1966) – asistente de dirección, productora y guionista: Esta activista feminista trabajó con Margaret Sanger en Estados Unidos en un movimiento a favor de legislar el uso de algún método anticonceptivo que permitiera a las mujeres planear su reproducción. También produjo la primera película estadounidense realizada por completo en México – Flame of Mexico (1932), también conocida como The Heart of Mexico y Alma mexicana.

Adela Sequeyro (1901 – 1992) – directora, actriz, dueña de una compañía de cine, periodista, poeta y productora: El reciente descubrimiento de dos películas dirigidas por ella en los Archivos Agrasánchez, Más allá de la muerte (1935) y La mujer de nadie (1937), iniciaron una reevaluación de su importancia en la historia del cine mexicano. Antes del descubrimiento de estas dos películas, Sequeyro era mejor conocida por su trabajo como actriz en melodramas del cine mudo y como periodista cuyo trabajo aparecía en muchos periódicos nacionales.

Adela Sequeyro. Imagen del “Women Film Pioneers Project”.

Carmen Toscano (1910 – 1988) – directora, documentalista, editora, guionista de cine y de teatro, poeta, productora y escritora: Se dedicó principalmente a escribir y editar poemas, cuentos cortos y obras de teatro. En 1941 fundó la revista literaria Rueca. De hecho, aunque produjo, escribió el guión y editó una de las obras más importantes del documental mexicano del siglo XX, Memorias de un mexicano (1950), su incursión en el cine parece ser más una cuestión de circunstancia que una vocación.

– Elena Sánchez Valenzuela (1900 – 1950) – directora, documentalista, actriz, crítica de cine y periodista: Gracias a materiales recientemente descubiertos, ella finalmente ha recibido el reconocimiento oficial que merece como periodista, actriz, documentalista y co-fundadora, en 1942, del primer archivo de cine en México, la Filmoteca Nacional. Su posición en la Filmoteca la convirtió en un líder de la conservación del material fílmico mexicano, y la convirtió en responsable de promover la conservación de este material en toda América Latina.

Para más información sobre las pioneras del cine te recomendamos visitar el “Women Film Pioneers Project”. Los textos están en inglés, pero todos indican la fuente de su información, están redactados por respetados académicos del cine y cuentan con el respaldo de un equipo de investigación: wfpp.cdrs.columbia.edu


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