El éxito del cinematógrafo de los hermanos Lumière representó el nacimiento del cine como espectáculo, industria y  arte, por lo que es necesario remitirse a ellos al hablar de cine. Además de ser un pilar fundamental dentro de la historia, por haber inventado la máquina que inspiró el desarrollo técnico y dio nombre a la sorprendente práctica que en nuestros días goza de un magno enriquecimiento tecnológico, comercial y estético, es emotivo y didáctico hacer un recorrido por sus filmes, no sólo porque fueron los primeros, sino porque en ellos ya se encontraban elementos que en la actualidad son muy explotados.

En Cine. Los antecedentes y el invento se abordaron de manera breve los acontecimientos que llevaron al invento de los Lumière, por lo que este escrito retomará como punto de partida el recordar que sus primeras presentaciones fueron privadas en laboratorios y comunidades científicas, desde marzo de 1985 hasta el 28 diciembre del mismo año, día en que tuvo lugar la primera presentación de carácter público y comercial, en donde con gran éxito proyectaron sus filmes a un público realmente conmocionado en el Salón Indien du Grand Café, ubicado en el No.14 Boulevard desde Capucines en París.

El primer cortometraje La sortie des usines, o La sortie de l’usine Lumière à Lyon (La salida de la fábrica Lumière en Lyon), fue presentado en marzo en una conferencia sobre fotografía. Louis Lumière se encargó de la dirección y producción de la película, con una duración de 46 segundos, en la que se muestra el momento en que se abre la puerta de la fábrica y salen los obreros, en su mayoría hombres con sombrero y mujeres con faldas largas, sobresalen algunas bicicletas y un perro veloz. La película termina con la puerta cerrándose.

La sortie des usines también fue el corto inaugural del programa del 28 de diciembre, en el que además se proyectaron otros nueve trabajos.

 

La sortie des usines en el programa del 28 de diciembre

La voltige (La acrobacia) fue el segundo, en este se muestra cómo un hombre intenta subir a un caballo y cae, un acróbata desde luego, siendo una película que en menos de un minuto muestra los inicios de uno de los elementos que adoptarán años después comediantes como Buster Keaton, el acompañar imágenes cómicas con una gran habilidad del personaje para realizar acrobacias.

 

La Pêche aux poissons rouges (La pesca de los peces rojos) continuó la función, en donde nuevamente hay una cámara fija mostrando a un bebé intentando pescar con las manos en su pecera de vidrio.

 

Le Débarquement du Congreso de Photographie à Lyon (El desembarco del Congreso de Fotografía en Lyon) fue la cuarta proyección. Los Lumière mostraban uno de los tantos usos que en el futuro tendrá el cinematógrafo. En junio de 1895 filman el momento en que desciende del barco el Congreso de Fotografía en Lyon, sugiriendo con su  film cómo este tipo de películas pueden tener cabida para reportajes, noticieros o uso documental. La primera vez que se proyectó fue al día siguiente del desembarco, en donde se cuenta que también tuvo lugar la proyección de una conversación entre el astrónomo Janssen y Lagrange, el alcalde de Neuville, donde este último atrás de la pantalla recitaba las palabras de la conversación, siendo un primer intento, tal vez a manera de juego y diversión, por exponer un cine sonoro.

Les forgerons (Los herreros) fue la quinta proyección del evento del 28 de diciembre, en donde se muestra a dos herreros trabajando, esta proyección se encuentra a mitad del programa y antecede a uno de los mejor recibidos filmes de los hermanos Lumière.

 

Le Jardinier / L’ Arroseur arrosé (El jardinero / El regador regado) uno de los cortometrajes más queridos del legado Lumière.  Técnicamente no tiene nada impresionante, su éxito se lo debe al guión. Una comedia de un poco más de 40 segundos. Un jardinero regando descubre que no sale agua de la manguera, esto se debe a que un niño la está pisando. Cuando el jardinero inspecciona la manguera, el niño quita el pie y el chorro de agua cae sobre el jardinero. Un gag memorable para la historia del cine.

Le Repas (La comida) Muestra a Aguste Lumière junto a su esposa sentados en una mesa dándole de comer a un bebé, en donde se aprecian los objetos que adornan la mesa. Una película muy familiar.

 

Le Saut à la couverture (El salto a la manta) es el séptimo filme que se proyectó en el Grand Café. En donde nuevamente se presentan acrobacias, con un encuadre nada bueno.

Le Place des Cordeliers à Lyon (La plaza Cordeliers en Lyon) Mostrando que el cinematógrafo además de captar momentos familiares como a Aguste, su esposa y su bebé, y permitir desarrollar guiones como en “el regador regado”, o grabar acrobacias, también podía captar espacios abiertos y la realidad de las calles, en este caso, una plaza. La emoción y el éxito de esta grabación llevó a los alumnos de Louis Lumière a realizar grabaciones de este tipo.

Le mer (El mar) finaliza la gloriosa presentación del 28 de diciembre de 1985, mostrando las imágenes que su cinematógrafo captó del mar, el movimiento de las olas y el juego de unos niños.

La presentación de los 10 cortometrajes es la más recordada de los Lumière, sobre todo por inaugurar el cine como un espectáculo público y mostrar que su máquina podía captar tanto realidades como ficciones, tal es el caso de la más exitosa de estas diez películas, L’ Arroseur arrosé, un guión creado con el propósito de llevarlo a la pantalla y provocar risas en el espectador. Sin embargo, su película más famosa no se proyectó en la legendaria presentación.

Se trata de la mítica L’arrivée d’un train engare de La Ciotat (La llegada de un tren a La Ciotat). Sobre esta película se narran acontecimientos muy curiosos y emotivos, por ejemplo, que los espectadores angustiados se movieron de su lugar pensando que el tren podía impactarlos, o simplemente como respuesta a la ilusión de movimiento proyectando cercanía. A pesar de que no hay ningún movimiento de cámara, hay quienes atribuyen a este cortometraje las bases del travelling, debido al tren que se acerca desde el horizonte mostrando distintos planos con su movimiento, es decir, aunque la cámara no se desplaza, los objetos y personas pasan de estar lejos a estar muy cerca, mostrando distintos planos durante su movimiento.

Los hermanos Lumière no llegaron a contratar actores, sus filmaciones eran más familiares, con conocidos y en espacios abiertos. El éxito de las presentaciones llevó a Louis Lumière a contratar operadores, a quienes enseñó cómo usar el cinematógrafo. A su vez, los operadores comenzaron a realizar sus propias películas, sobre todo grabando en espacios abiertos y llamando con el simple hecho de mostrar la cámara, a las personas que pasaban por ese momento por la calle, a asistir a las proyecciones con la curiosidad de identificarse en la pantalla. También comienza el uso del cinematógrafo de una manera similar al documental y a las filmaciones que  aparecen en los noticieros.

Fueron los alumnos de Lumière quienes pusieron la cámara en movimiento, e innovaron en lo referente al trucaje. Ya tenían como antecedente Démolition d’ un mur, en donde se invierte la película, mostrando cómo se derriba el muro y después cómo se reconstruye.

Para concluir, es importante mencionar los grandes aportes de los hermanos Lumière. Inventaron el cinematógrafo y realizaron la presentación pública más significativa de los inicios del cine, inaugurando un nuevo espectáculo. A pesar de que no realizaron movimientos de cámara durante sus filmaciones, los operadores de Louis sí llegaron a hacerlo.

La consecuencia de lo repetitivo de los cortometrajes Lumière llevó a que sus proyecciones dejaran de ser tan atractivas como al inicio, pasando de salas llenas, a proyecciones con cada vez menos concurrencia. Este hecho llevó a los hermanos a abandonar las filmaciones con propósitos públicos, y a dedicarse a vender su invento.

Los aportes al cine que realizaron los alumnos de Lumière los abordaremos más adelante. Serán el punto de partida para hablar del legado de los Lumière y compararlo con las innovaciones de un grande del cine, quien mientras el cinematógrafo parecía agotar su encanto, encontró una forma mágica de continuar con el espectáculo; se trata de Georges Meliès.


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