Diego Quispe Tito – Pintura de la Escuela Cusqueña

0
234

Carlos Olivera

El movimiento pictórico colonial en el Perú, especialmente en el Cusco, tiene sus propios paradigmas, protagonistas célebres y anónimos, que habiendo nacido en las entrañas del mismo pueblo, llegaron a destacar y representar corrientes artísticas; tal es el caso de: Don Diego Quispe Tito, pintor peruano, cusqueño de nacimiento, de origen indígena, perteneciente a una de las más ilustres panacas imperiales, considerado como uno de los miembros destacados  y el mas insigne representante de la Escuela Cusqueña del siglo XVII, nació en el distrito de San Sebastián el año de 1611. Su actividad artística de Diego Quispe Tito se desarrolló a partir de 1627 a 1681, las evidencias documentales respecto a su obra son escasas; pero se sabe que existe una amplia productividad artística-plástica de éste genial pintor andino. Fue seguidor del pintor Gregorio Gamarra, que llegó al Cusco, y éste a su vez fue discípulo del Padre jesuita Bernardo Bitti, con la llegada de éste clérigo artista marca el inicio del desarrollo del arte cusqueño.

Diego Quispe Tito, pintor cusqueño
Diego Quispe Tito, San Sebastián, Cusco

En el virreinato, muchos pintores indígenas trabajaban como asistentes aprendices a órdenes de los maestros españoles; pero, a medida que avanzaba el tiempo, algunos de los indígenas fueron alcanzando la maestría y abriendo talleres propios, hasta dejar a los maestros españoles, hasta que se produjo la separación definitiva entre ambos sectores, hecho que, según Mesa Gisbert, marcaría el punto de partida para la naciente Escuela Cusqueña. Precisamente entre otros, dos maestros indígenas fueron los que dominan esta corriente pictórica: Basilio Santa Cruz Pumacallao y Diego Quispe Tito, estas personalidades terminan por imponer su estilo frente a los españoles y criollos.

San Jerónimo – Diego Quispe Tito
San Jerónimo – Diego Quispe Tito

Las producciones pictóricas de Diego Quispe Tito tuvieron dos etapas. La primera se caracterizó por la influencia del manierismo, porque en sus obras existen ciertos rezagos del estilo italiano y la segunda se puede ver la influencia en los grabados y tablas de artistas flamencos como Antonio Wierix o Ferdinand Bol.

En la “Visión de la cruz” (1631) y “La Ascensión” (1634), dos de sus primeras obras, ya se aprecia la esquematización lineal y el gusto por los elementos decorativos característicos de las obras de madurez de este autor de procedencia indígena. Plantas, flores y pájaros autóctonos se mezclan con arquitecturas extraídas de estampas europeas. Esto, unido a una especial atención por el detalle y lo anecdótico, dio lugar a una escuela que tuvo gran repercusión en la tradición pictórica andina.

“Visión de la Cruz” Diego Quispe Tito
“Visión de la Cruz” Diego Quispe Tito

En el templo de San Sebastián (Cusco) se conserva la mayor cantidad de sus obras, agrupada cuatro grandes ciclos: una serie de lienzos sobre la vida de san Juan Bautista, realizada hacia 1663 en base a los grabados de Cornellis y Phillipe Galle. Así mismo “La Pasión”, “El Martirio de San Sebastián”, y “Los Doctores de la Iglesia”. De igual manera pintó otros como: San Isidro Labrador (1680), La Piedad, hoy en la capilla sebastiana San Lázaro, El Retorno a Egipto (1680), La Sagrada Familia y una magnífica serie de paisajes. Según  los críticos, estudiosos de la escuela cusqueña, Diego Quispe Tito fue pintor de pueblo, cuyas excepcionales habilidades llegaron a transformar la pintura cusqueña. Con él sus paisajes adornados de flores, ríos, cerros se impuso la influencia flamenca. Sus obras también se encuentran en las iglesias de Santo Domingo, Santa Ana (Cusco), y la obra cumbre de Quispe Tito es el Zodíaco de la Catedral de Cusco (1681), en razón a que cada lienzo posee una imagen correspondiente a una casa astral, relacionada a escena del Evangelio, como parábolas y la vida de Cristo, es decir que cada signo pertenece a una cita bíblica.

“Piscis” Diego Quispe Tito
“Piscis” Diego Quispe Tito

En 1675, siendo ya famoso y solicitado, realizó por encargo de los franciscanos el gran lienzo de “El de las Postrimerías del Hombre”, conocido como: “El Juicio Final”, (iglesia de San Francisco- Cusco), en ella se puede observar y apreciar la variedad de estilos que dominó el artista, como el manierismo, flamenco y el barroco. Es de señalar que las obras de Quispe Tito fueron enviadas a diferentes partes del virreinato, como el alto Perú: Bolivia y Ecuador, marcando fuerte influencia el de la denominada tendencia estilística potosina (Bolivia) y quiteña (Ecuador), en la que podemos encontrar dos obras firmadas por él, en la Casa de Moneda de Bolivia y Catedral de Quito Ecuador. Fue Quispe Tito el maestro cobrizo que introdujo en la pintura cusqueña los elementos flamencos de paisajes y ciudades, fuentes y jardines, aves y flores, las telas finas y los brocados en los ropajes femeninos y angélicos. Sus lienzos salieron del Cusco y llegaron a La Paz y Potosí. Dejó una larga lista de discípulos, la impronta de su taller y una obra no superada. Está considerado, repetimos, el mejor pintor indio de la Escuela Cusqueña.

“Retorno de Egipto”
“Retorno de Egipto”

La Escuela Superior Autónoma de Bellas Artes del Cusco lleva el nombre de este ilustre pintor colonial cusqueño del siglo XVII, como fue Don Diego Quispe Tito.


Fuente: http://www.dearteycultura.com/diego-quispe-tito-pintura-de-la-escuela-cusquena/#

Dejar respuesta