El secreto de Johannes Vermeer, descubierto

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Paulo César Peña

El eje alrededor del cual gira esta historia es la obsesión.

Primero está la obsesión del pintor holandés Johannes Vermeer (1632-1675) por representar con fidelidad cada detalle de las escenas retratadas en sus pinturas.

Y luego está la obsesión del estadounidense Tim Jeninson que desde se enteró de que existía un grupo de sospechas, de parte de un par de investigadores, sobre el tipo de trabajo realizado por Vermeer en sus cuadros decidió resolver por sí mismo —valiéndose de toda clase de recursos— la siguiente interrogante: ¿Vermeer logró el admirado realismo de sus obras porque utilizó técnicas ópticas muy avanzadas para su época?

‘la joven de la perla’ (1665), uno de los cuadros más conocidos de vermeer

Se sabe que Vermeer solo produjo poco más de una treintena de cuadros, entre ellos el famoso ‘La joven de la perla’, que luego inclusive inspiraría una novela y una película; que fue aceptado en el gremio de pintores holandeses a la edad de 21 años, aunque no se tuviera información alguna sobre su etapa de aprendiz; y que luego de su muerte, durante cerca de dos siglos, su obra permaneció oculta a los ojos del gran arte de Occidente.

Para buena parte de los historiadores del arte, el fotorrealismo de Vermeer pudo haber tenido como soporte alguna suerte de dispositivo óptico, pero la maestría de su trazo provendría principalmente de su propia capacidad y genio.

Sin embargo, para dos expertos británicos, aunque en dos momentos distintos, como Philip Steadman, un profesor de arquitectura, y David Hockney, un famoso fotógrafo y pintor contemporáneo, Vermeer debió mirar a través de un lente y un espejo para conseguir tales rasgos en sus cuadros.

Según lo expuesto por Steadman en su libro La cámara de Vermeer (2001), el maestro holandés utilizó una cámara oscura, un hecho que hasta ahora no ha sido debidamente documentado, como principal herramienta para elaborar sus cuadros. Las principales pruebas que Steadman presenta serían el ligero desenfoque de las imágenes, la ausencia de líneas agudas y la peculiar ilusión de distancia —y no de cercanía— en las escenas domésticas del holandés.

Por su parte, Hockney, quien también escribió un libro, Conocimientos secretos: redescubriendo las técnicas perdidas de los grandes maestros (2001), demuestra cómo los artistas del siglo XV ya utilizaban espejos y lentes para proyectar imágenes en color sobre superficies planas y luego capturar estas proyecciones en lápiz y pintura.

Las hipótesis de ambos autores estimularon la curiosidad del inventor y diseñador estadounidense Tim Jeninson quien se propuso descubrir si era cierto lo que ambos especialistas señalaban respecto a Vermeer. El resultado de esa ardua labor, a la que Jeninson le ha costado cerca de tres años, ha sido el documental Tim’ Vermeer (2013), que desde hace unos días ya está a la venta.

Para el estadounidense, un cuadro como ‘La lección de música’, es uno de los más claros ejemplos de que Vermeer trabajaba con una visión diferente a la humana y que, más bien, habría utilizado algún tipo de instrumento óptico como apoyo.

´la lección de música’ (1662-1665), el cuadro de vermeer que jeninson analizó

Él explica así su hipótesis: “Si estuvieras parado en la habitación en la que pintaba Vermeer, verías esa pared de color blanca, semi hueso, pero pareja. La retina de tu ojo hace un poco de procesamiento de imagen para minimizar el efecto de las luces y sombras. Para tu ojo, la pared aparenta tener muchísimo menos contraste que el que tiene en la realidad. Y si no puedes verlo, no puedes pintarlo”

El proceso de comprobar tal hipótesis hizo que Jeninson buscara reproducir las condiciones en las que Vermeer pintó este cuadro. Esto le tomó más de dos años.

Además de hacer modelos en computadora de la escena retratada, tuvo que cuidar cada uno de los detalles del cuadro, armando y produciendo él mismo el mobiliario, la vestimenta de los personajes e inclusive el enrejado de las ventanas.

las reproducciones del cuadro de vermeer hechas por jeninson (foto: periodismo.com)

Luego, creó el dispositivo que permitiría hacer el copiado de toda la escena. En la siguiente figura se puede observar que un lente y un espejo cóncavo dirigen la imagen del objeto a retratar a un espejo que permite comparar el reflejo con el dibujo o pintura.

(imagen: www.mysanantonio.com)

Pero Jeninson no se conformó tan solo con reproducir la escena del cuadro y recrear el aparato de copiado, también —como parte final de la comprobación de su hipótesis—se planteó pintar «otra vez» ‘La lección de música’. Y, tras siete meses de trabajo, esta fue la imagen final:

‘la lección de música’ que jeninson llevó a cabo (foto: www.periodismo.com)

Al parecer, Teninson tenía razón: Vermeer sí tuvo ayuda de la tecnología para producir su venerada obra.


Fuente: https://lamula.pe/2014/06/25/el-fotorrealismo-de-johannes-vermeer-finalmente-descubierto/paulocp/

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