Monet: biografía del padre del Impresionismo

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Oscar-Claude Monet fue uno de los pintores más afamados de la Francia de los últimos siglos. Fundador del movimiento impresionista, Monet nació en París el 14 de noviembre de 1840. Aunque no siempre residió en la capital francesa; a los cinco años, se traslada junto a su familia a la ciudad normanda de Le Havre, lugar en el que su padre pudo desempeñar su labor como comerciante, anteriormente regentaba un negocio familiar naviero.

Su madre, Louise, se dedicaba a la música, era cantante. El traslado a Le Havre marcaría profundamente a Monet, pues le haría entrar en contacto con la costa y, de este modo, adquirió un íntimo conocimiento del paisaje marítimo.

Trabajar la pintura desde la naturaleza fue el distintivo particular del movimiento impresionista. Este es también un hábito que abrazó Monet, sus pinturas reflejan el impacto siempre cambiante de la luz y de las condiciones climáticas.

monet

Claude Monet, inicios en la pintura

Con tan solo 15 años de edad, Monet vendía caricaturas y realizaba bocetos a lápiz de barcos de vela, que eran casi técnicos por su detallismo. Su tía, Marie-Jeanne Lecadre, era una pintora aficionada que influiría enormemente en el futuro del pintor. Fue ella quien incitó a Claude para que estudiara dibujo con un artista local.

«El color es mi obsesión diaria, la alegría y el tormento».

-Claude Monet-

Sin embargo, su vida como pintor no comenzó hasta que conoció al artista Eugène Boudin. Boudin fue quien inició al estudiante en la práctica, entonces poco común, de pintar al aire libre.

La experiencia marcó el rumbo de Monet que, durante más de 60 años, se concentraría en los fenómenos visibles. Además, Monet se enfocaría en la innovación de métodos efectivos con el fin de transformar la percepción en pigmento.

El regreso de Monet a París tuvo lugar entre 1859 y 1860. Para disgusto de su familia, se negó a inscribirse en la École des Beaux-Arts. En cambio, frecuentaba los lugares de reunión de algunos artistas que contaban con cierta fama y trabajaba en la Académie Suisse, donde conoció a Camille Pissarro.

Este entrenamiento informal fue interrumpido por una llamada al servicio militar. Monet sirvió desde 1861 hasta 1862 en Argelia, donde se sintió emocionado por la luz y el color de África.

A su regreso a París, coincidió con la mayoría de los artistas más importantes del momento, incluidos Renoir, Cézanne, Whistler y Manet. Durante este periodo, o al menos antes de 1872, Monet descubrió los estampados japoneses, enamorándose de los patrones asiáticos con fervor. Esta fascinación tendría una fuerte influencia en el desarrollo de su obra pictórica.

La obra del joven Monet y el Salón de los Rechazados

Los logros excepcionales del prolífico período juvenil de Monet se pueden medir en obras terminadas entre 1865 y 1870. En este periodo, todavía no había comenzado a fragmentar sus pinceladas en los toques rotos característicos que se convertirían en el sello del estilo impresionista.

En 1870, Monet se casó con Camille Doncieux, quien ya había dado a luz a su primer hijo Jean Monet en 1867. Para escapar de la guerra franco-prusiana, la familia se mudó a Londres en 1870. Posteriormente, regresarían a Francia estableciéndose en Argenteuil, un centro de navegación en el Sena que atrajo a muchos otros pintores impresionistas.

El término Impresionismo se acuñó en referencia al título de su pintura Impression, soleil levant (Impresión de sol naciente), que se exhibió en el año 1874 en la primera exposición independiente montada por el pequeño círculo de pintores impresionistas.

Esta exposición la propulsaron como una alternativa al dogmático Salón de París. 1874 sería un año decisivo para el naciente movimiento impresionista y definiría a Monet como uno de sus creadores. A pesar de las críticas, los impresionistas producirían seis exposiciones hasta el año 1882.

Cuadro de Monet titulado Impresión del sol naciente

El trabajo de un impresionista y su segundo matrimonio

En 1876, Monet conoce a Ernest y Alice Hoschedé, que pronto se convertirían en íntimos amigos de la familia. En el año 1878, nacería su segundo hijo, Michel Monet.

La familia Monet se establece en Vétheuil junto a la familia Hoschedé. Un año más tarde, se produce el fallecimiento de Camille; años después, enviuda Alice Hoschedé. De esta manera, tras enviudar, ambos amigos se unirían más que nunca; Monet y Alice contrajeron matrimonio en 1892.

En 1883, Monet se traslada a una casa en Giverny, en la que permanecería durante 43 años. En este lugar, comenzó un vasto proyecto de paisajismo, que incluía los estanques de lirios que se convertirían en el tema de sus obras más conocidas.

En 1899, comenzó a pintar nenúfares; primero, en vistas verticales con un puente japonés como elemento central y, más tarde, en la serie de pinturas a gran escala. Esta temática se convertiría en una constante durante los próximos 20 años de su vida.

«Para mí, un paisaje no existe en sí mismo, ya que su aspecto cambia en cada momento, pero su entorno lo trae a la vida – el aire y la luz, que varían continuamente…».

-Claude Monet-

Ya en 1907, empezó a tener problemas de visión. En 1923, el pintor estaba casi enteramente ciego. Tras una operación de cataratas, tuvo una mejoría. En 1926, a la de edad de 86 años, sin haber dejado nunca la pintura, fallece como consecuencia de un cáncer de pulmón en su amado Giverny.

Legado a las Bellas Artes: el jardín japonés y las pinceladas fragmentadas

La famosa casa de Monet disponía de un excepcional jardín con un estanque acuático. Sus herederos decidieron que la casa debía estar en manos de la Academia Francesa de Bellas Artes. Y así se hizo en 1966; con el tiempo, a través de la Fundación Claude Monet, la casa y los jardines se abrieron al público en 1980, tras ser remodelada.

Además de los recuerdos de Monet y otros objetos de su vida, la casa contiene su colección de grabados en madera japoneses. La casa es una de las dos atracciones principales de Giverny, que recibe a turistas de todo el mundo.

«Mi jardín es mi más bella obra de arte».

-Claude Monet-

Monet fue el precursor, líder y defensor inquebrantable del estilo impresionista. Su ambición por documentar el campo francés lo llevó a adoptar un método que consistía en pintar la misma escena muchas veces, de esta manera, trataba de capturar el cambio de luz y el paso de las estaciones. Estas series se exhibían frecuentemente en grupos, por ejemplo, Los Almiares (1890-1891) y La Catedral de Rouen (1894).

Su popularidad se disparó en la segunda mitad del siglo XX, cuando sus obras viajaron por el mundo en exhibiciones de museos que atrajeron a multitudes sin precedentes; además, se comercializaron artículos populares con imágenes de su arte.

Monet se convirtió en todo un referente en el mundo del arte, un maestro del pincel y un declarado amante de la naturaleza.


Fuente: https://lamenteesmaravillosa.com/monet-biografia-del-padre-del-impresionismo/

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