Los reflejos de la primera vanguardia

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Napoleón (1927). Abel Gance.
Napoleón (1927). Abel Gance.

Lerma Cruz, Mario

Introducción

Para los principios del siglo XX la industria del cine francés se dedicaba a importar películas producidas en Estados Unidos, más llegados los años 20 un grupo de jóvenes realizadores empezaron a producir películas bajo la consigna de seguir los pasos del impresionismo pictórico: cada plano recibía una composición plástica como si fuera una imagen fija, se descentran los objetos e incluso pueden aparecer cortados.

Adicionalmente se usan muchos artificios ópticos como cámara lenta, efecto flu, desenfoques, perversiones de encuadre, elípticos, montaje acelerado y montaje rítmico. Todo para mostrar el estado interior del personaje.

En general, esta vanguardia presenta como rasgo principal la fotogenia que obtienen los objetos al ser filmados, pero no existen muchas sustentaciones teóricas, ya que está dirigida a la poética simbólica que postula, más allá de la materia y de nuestra experiencia inmediata, el sentido que el artista intenta revelar y expresar.

Abel Gance -  La Rueda de 1923.
Abel Gance – La Rueda de 1923.

Se habla también de subjetividad, que se entendería como aquello que, a través de las características anteriores, los cineastas tratan de retratar el estado interno del personaje.

Sus principales representantes son: Germaine Dulac, Louis Delluc, Jean Epstein y Marcel L’Herbier.

El impresionismo francés tuvo como base plantear un cine que dependa exclusivamente de él mismo, un arte autónomo que no necesitara ni de la literatura ni de ninguna otra arte para su realización, la emoción era el elemento central de su estética, se concentraba en su forma interior y no en la acción o el comportamiento de los personajes.

En la actualidad, existen muy pocos realizadores que logren hacer films con los principios de esta vanguardia, debido a que la contaminación tecnológica hace que el cruce de medios y artes sea casi imposible. De igual manera existen ciertos realizadores que han mantenido por lo menos el aura del significado impresionista, a nivel latinoamericano podemos destacar al realizador mexicano Carlos Reygadas.

Los reflejos de la primera vanguardia

Finalizada la primera guerra mundial la producción de cine en Francia era casi nula, las salas del país estaban llenas de películas americanas y el cine nacional pasaba por una gran crisis.

Las dos grandes compañías, Pathé Frères y Léon Gaumont, que dominaban la distribución, tenían la necesidad de llenar las salas por lo que continuaron la importación.

En medio de esta crisis surgió un grupo de jóvenes cineastas que empezaron a producir con un fuerte discurso artístico para volver a erguir a su país como potencia cinematográfica, y fueron quienes forjaron la denominada primer vanguardia cinematográfica que da origen a la escuela impresionista.

Los representantes más importantes fueron: Abel Gance, Louis Delluc, Germaine Dulac, Marcel L’Herbier y Jean Epstein.

Se basaron en varios manifiestos que involucraban la idea de que el cine era un arte comparado con la literatura, la poesía o el teatro; y que a su vez no dependía de ellos para su realización.

Françoise Albera (2009) habla de los impresionistas citando a Richard Abel que denomina a esta corriente como vanguardia narrativa. Los impresionistas basaron sus teorías en realizar un cine que cuenta una historia aprovechando todo tipo de herramientas técnicas que brinda ese lenguaje propio de la cinematografía para poder expresar el presente psicológico del personaje. Por otro lado, los dadaístas y los expresionistas no estaban interesados en contar historias, los expresionistas plasmaban las imágenes oníricas en la pantalla con el mismo orden y lógica de los sueños, y los dadaístas plantearon una fuerte teoría en la cual querían desmitificar la palabra arte.

Esto los llevó a crear un cine que deseaba incomodar al espectador e incluso lograr que se durmiera en la sala de cine.

Los impresionistas se dan a conocer gracias a un artículo de Henri Diamant-Berger, en ese momento director de Le Film, quien destaca la película Mater Dolorosa (1917) de Abel Gance, y se refiere al cineasta como sangre nueva, destacando la necesidad de que en Francia se debía valorar las intensiones de los nuevos realizadores porque según él: “Más vale un hombre nuevo para el cine que un hombre que conozca demasiado el cine antiguo”.

Gracias a esto los jóvenes directores empezaron a remarcar de manera más evidente las diferencias de sus antecesores, entre las cuales planteaban que los cineastas anteriores consideraban al cine como un trabajo comercial y por su parte ellos lo veían como un arte puro y absoluto.

En 1912 Gance había publicado un texto en CinéJournal que sirvió como manifiesto de los impresionistas, en el que declaraba al cine como un sexto arte.

Otro de los personajes relevantes en esta vanguardia era Louis Delluc que dentro de sus teorías planteaba que “el cine es un arte, un arte francés […] difundir y afianzar en el mundo la alta superioridad de nuestro gusto, defender nuestra cultura”.

Con estas palabras se ubicó como la figura que no sólo quería replantear al cine como arte sino también la idea de que era una industria inventada en Francia.

Delluc también era redactor jefe de la revista teatral llamada La comedía ilustrada y al ser atraído por el cine se convierte en jefe de redacción de la revista Films, años después funda dos revistas vinculadas a la temática mientras seguía escribiendo para París-Midi.

También es el inventor del cine-club en 1920, esto lo convierte en una figura fundamental para el concepto del cine moderno, debido a que esta figura es uno de los pilares fundamentales de movimientos cinematográficos como Cahiers du Cinema, RiveGauch, Fotogramas.

Según Gutiérez Espada además de los conceptos teóricos postulados por Gance y Delluc se cimentaron varios estilos estéticos entre los diferentes representantes de esta vanguardia.

Así, la estética de Marcel L’Herbier se basa en obtener efectos plásticos, semejantes a los pictóricos, a través de medios fotográficos. Es así como la difuminación del impresionismo pictórico es plasmado por L’Herbier a través del flou óptico (técnica cinematográfica en la cual se obtiene un grado de aberración esférica que produce difusión o efecto de halo).

Esta técnica fue una de las herramientas que uso Marcel para traducir las visiones de un loco en Fantasmas (1918). En 1921 realiza la película más influyente de su carrera: El dorado, film que narra la historia de una bailarina que vive atormentada por la enfermedad de su hijo y después de ser violada decide quitarse la vida, pero antes busca una pareja que pueda cuidar de su criatura. El trabajo que hace L’Herbier con las imágenes logra potenciar al máximo su capacidad expresiva y llevar a las atmósferas hasta el punto de que se convierten en verdaderos símbolos de los estados psicológicos del personaje. En general, en la obra de L’Herbier se refleja un fuerte formalismo, barroquismo y un intelectualismo exasperado.

La estética de Louis Delluc coincide un poco con L’Herbier en las ideas de la búsqueda de elementos formales, en realizar un cine psicológico y realista a través de las atmósferas y los ambientes. Uno de los films más destacados de Delluc es Fievre (1921), una historia contada en un ambiente portuario en el cual un grupo de hombres se encuentra bebiendo en un bar y a medida que va avanzando la historia el ambiente se va poniendo tenso hasta que al final hay un enfrentamiento por diferentes conflictos entre los personajes. En este film se puede ver claramente el estilo narrativo in crescendo que fue una de las características del impresionismo.

Por su parte, Abel Gance es uno de los directores con más influencia en la vanguardia, su obra maestra es La Roue (1922), donde crea una dimensión de tragedia griega basándose en un tema melodramático y convencional. Se logra destacar en este ejemplo las diferentes características del cine impresionista e incluso podemos ver en la escena final el uso del montaje rápido donde la música y la imagen van de la mano en crescendo generando así un ritmo acelerado que coincide con el final.

Otro realizador que aportó mucho a la vanguardia es Jean Epstein que empieza siendo ayudante de Louis Delluc pero luego abre su propio camino e incluso publica varios artículos de gran importancia para el grupo. Su primer film impresionista es Coeur fidèle (1923) donde narra una simple historia de rivalidad amorosa y logra una nueva dimensión poética gracias al tratamiento que Epstein le da a los objetos y a la recreación realista de ambientes populares. Valiéndose de herramientas simbólicas y subjetivas logra reflejar el estado de ánimo y la psicología de los personajes.

Se podría decir que el fin del impresionismo fue en 1929, pero las influencias de su forma, la narración psicológica, la cámara subjetiva y el montaje rápido siguen vigentes incluso hoy en día.

Tal es así que en el caso latinoamericano podemos destacar al realizador mexicano Carlos Reygadas, que a lo largo de su carrera evidenció un fuerte lazo con el estilo mencionado.

Una de las películas donde se podrían destacar diferentes características es Japón (2002). Narra la historia de un hombre que ha decidido ir a un pequeño pueblo para encontrar la paz necesaria para quitarse la vida, como no hay hoteles este hombre le pide permiso al jefe de la región para que en la casa de alguna señora pueda quedarse un tiempo. Es así que lo envían a la casa de una mujer viuda. El hombre empieza a mezclar con su depresión las fantasías sexuales con las mujeres del pueblo incluyendo a la anciana que lo hospeda, entre borracheras y conversaciones a la hora del té, empieza a involucrarse con el pueblo e incluso genera rechazo en algunos pobladores, después de enterarse de que un familiar de la señora que lo hospeda va a tirar abajo la casa para quedarse con las piedras con las que está construida. El protagonista intenta convencer a la señora que evite que esto ocurra pero la mujer resignada no hace nada. Finalmente, el hombre le pide a la señora que tengan relaciones sexuales, ella acepta pero no pueden hacer nada porque la depresión del hombre se los impide, llegan los familiares de la mujer, tiran la casa abajo, cargan las piedras y se llevan a la señora que muere en un accidente atropellada por un tren.

Varias son las características que podemos encontrar entre este film y la mayoría de películas impresionistas. La primera de ellas es la temática banal, podemos destacar que este tipo de relatos sobre personas deprimidas que buscan la muerte de cierta manera son temas recurrentes en los audiovisuales de esta vanguardia, un ejemplo claro de esto es El dorado de Gance.

Otra es el uso de la cámara subjetiva, en este film la herramienta es usada en varias ocasiones pero sobretodo podemos destacar la escena inicial en la cual Reygadas plantea el recorrido de la ciudad al pueblo con un plano subjetivo de la mirada del hombre que viaja en una camioneta. Esta herramienta fue una de las innovaciones realizadas por los impresionistas, un ejemplo paradigmático es Fantasmas de Marcel L’Herbier que usa la cámara subjetiva para mostrar la visión de un loco.

En general, Reygadas logró que las atmósferas y los ambientes que muestra reflejen el estado psicológico de los personajes, es así como vemos una habitación vacía, con una cama sin colchón y un pequeño velador, y por otro lado, vemos a un hombre que está apunto de tomar la decisión de dispararse en el pecho porque no soporta la idea de continuar en un mundo lleno de banalidades.

Esta complejidad del personaje se refleja también en los paisajes rocosos y en los cielos saturados, podemos encontrar los elementos formales que destacan la nostalgia y depresión por la que pasan los diferentes protagonistas. Esto es uno de los pilares del impresionismo ya que esta vanguardia plantea la idea de un cine como arte autónomo que requería que el lenguaje visual tomara gran importancia y que no se necesitaran palabras para reflejar los estados de los protagonistas.

Esta característica la podemos encontrar en películas de Delluc, Gance, L’Herbier, Epstein e incluso en los films de Germaine Dulac.

Dulac realizó un film muy importante para la vanguardia que es considerada como la primer película feminista, hablamos de La souriante madame Beudet (1922), donde el director narra la historia de una mujer intelectual que está casada con un hombre adinerado pero con poco cerebro que constantemente le juega una broma con un arma en donde amenaza con suicidarse. Pero el arma siempre está descargada, es así como Madama Beudet decide cargar el arma para finalmente deshacerse de su marido pero le apunta a ella y dispara, Madame Beudet alcanza a tirarse al suelo y no sale herida, el hombre la mira con ojos melancólicos y en vez de darse cuenta del plan de su mujer piensa que ella intentó suicidarse.

Una vez más encontramos el tema banal como protagonista y en este caso coincide mucho con la temática del film de Reygadas en donde podemos encontrar similitudes en algunas secuencias melancólicas que reflejan la depresión.

Conclusión

A nivel general, a Carlos Reygadas lo podemos considerar como un realizador que comparte características con el cine impresionista pero no podríamos dejar en claro que todas sus películas son así. Japón fue el film más impresionista ya que cumple con muchas de las características de las películas pertenecientes al estilo de esta vanguardia.

Cabe aclarar, que al realizar mexicano también se le compara con el estilo cinematográfico de Tarskovsky ya que utiliza noactores y movimientos de cámara similares

Bibliografía

Albera, F. (2009). La Vanguardia en el Cine, Buenos Aires: Manantial.

Gutiérrez Espada, L. (1979). El cine francés: tras las vanguardias, en Historia de los medios audiovisuales I. (1938-1926). Madrid: Pirámide.

Bordwell, D, Thompson, K. (1995). El arte cinematográfico. Una introducción. Barcelona: Paidos.

Los reflejos de la primera vanguardia fue publicado de la página 63 a página65 en Creación y Producción en Diseño y Comunicación Nº42


Fuente: https://fido.palermo.edu/servicios_dyc/publicacionesdc/vista/detalle_articulo.php?id_libro=371&id_articulo=7977

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