Con el singular nombre de Alegre Melancolía, la joven artista Elizabeth López Avilés inauguró segunda individual en la Galería Le Carré d’Art de la Alianza Francesa de La Molina. Como es sabido López Avilés ha expuesto en salas como Galería Dédalo, Centro Cultural de San Marcos, Galería Municipal Pancho Fierro y en el extranjero en ciudades como Londres(Pintura Peruana Joven, Embajada del Perú en el Reino Unido),Stuttgart (Galerie El Pacifico), Valencia (Galería de la Editorial Aranya). El 2009 realizó su primera individual “Tranquila Inquietud” con texto de Charo Noriega. Precisamente para que nos cuente sobre su nueva exhibición Lima en Escena fue en su busca allí va.
¿Artísticamente que urde su segunda individual?
Una falsa alegría, una mediana alegría, esa que no es sana y esconde una media sonrisa; eso es melancolía, que no se nota en un juego o en una foto; esa melancolía disfrazada en un día de placer, o en un cumpleaños, la melancolía se disfraza de muchas alegrías y quizás, a mi parecer, esta segunda muestra tiene algo de esos disfraces.

¿Cuáles son las grandes diferencias entre su primera exhibición y esta por inaugurar?
Las diferencias son muchas: la calidad, el trabajo, el tiempo y la evolución de la técnica. Poco a poco creo estoy creando cierta amistad con la pintura, cosa que en mi primera muestra no ocurría, se veía muy apartada del dibujo, digamos que la utilizaba como una decoración. Claro está que el dibujo siempre persiste en mi trabajo, pero en esta muestra he tratado de que ambas técnicas, la pintura y el dibujo, se unan de tal forma que ambas sean importantes. De todos modos, aún siento que falta ese camino donde pueda entender más a la pintura.

Gran parte de su producción pictórica se centra en su persona, ¿por qué?
Es difícil hablar de una misma sin tener en cuenta que la tilden de egocentrista, es difícil mirar los errores de una misma sin antes recibir una despectiva palabra, es difícil solucionar muchas cosas y quizás mi trabajo sea una de esas difíciles soluciones, pero siento la necesidad de mirar primero lo que soy, lo que tengo, lo que quiero y explorar mis dudas como individuo y quizás poder entender así a los demás. El ser humano es complejo y yo siento que lo soy y por eso quiero tratar de entenderme más y si en esa búsqueda muchos se sienten identificados con lo que hago, en buena hora, porque el pensar en uno mismo no es signo de egocentrismo y mucho menos de egoísmo sino simplemente es el hecho de tratar de amarse a sí mismo.

Artísticamente usted urde en las diferentes etapas de su viva (niñez, adolescencia y juventud), a nivel personal, ¿cuál de estas etapas la marco más en su desarrollo como individuo?
Mi adolescencia fue muy tranquila, la juventud me hace vivir aún muchas cosas buenas, lindas y otras muy desagradables, pero definitivamente la niñez es la etapa que más recuerdo, soy la última de cinco hermanos, la quinta, quizás por eso he recibido mucho cariño y ha sido mutuo. He tenido una niñez muy tranquila, no con muchas aventuras, pero si muy unida a la familia, al cariño, al juego que ahora ya no hay, a las risas, a la vida que digamos era más libre. Incluso siendo niña la libertad se notaba, uno no tiene que ser adulta para ser libre, yo tuve una niñez muy libre eso no quiere decir despreocupada; me costó mucho salir de esa niñez y entrar a la adolescencia, me aferre mucho a lo simple a lo despreocupado de esa etapa, pero la sociedad esta ahí para recordarte que una está creciendo.

¿Cómo surge su vínculo con la pintura?
Antes solo dibujaba y el color se asomaba muy levemente en mis bocetos, pintaba muy poco, creo que todavía pinto muy poco, pero desde que conocí a gente que ama la pintura y vi esa pasión por pintar, me interesé por sentir eso, quería pintar tan igual a la realidad, coger esa sensación única que hace diferente a las obras, pero aún no lo consigo, estoy en un proceso de búsqueda, no sé si llegaré a capturar la realidad, por el momento trato que la pintura y yo no seamos enemigas, me cuesta mucho pintar me es un trabajo arduo y estamos en una etapa de conocernos y sé que tengo mucho que aprender de ella

¿Cuánto tiempo tiene entregada al oficio?
Desde muy poco creo que tres años si hablamos de pintar; el arte en general lo he tenido muy presente desde pequeña, a los once o doce años sabia que me gustaba dibujar y pintar ya de mas grande me dedique a dibujar, pero tenia claro que lo que quería hacer era algo ligado al arte.

¿El artista plástico y/o visual necesariamente tiene que depender de lo que diga un curador?
Yo dependo de mi trabajo y mi trabajo depende de mi, yo realmente no creo que el artista dependa de lo que diga un curador, es cierto que el curador nos aconseja y ayuda mucho a ordenarnos quizás para algunos es muy necesario. Yo he tenido en mis dos muestras curadores, me han ayudado mucho, hemos decidido juntos antes de montar los trabajos y les agradezco por el apoyo, pero eso no tiene nada que ver con una dependencia verbal. El curador y el artista no son imprescindibles entre sí y lo importante es que su trabajo conjunto dé un buen resultado. Hay muchos artistas que escriben ellos mismo sus textos, ellos mismos montan las obras sin ayuda de un curador, creo que ahora el artista es mucho más que eso, ya muestra más sociabilidad, no es un personaje ensimismado que necesite esa “dependencia verbal” externa a él que lo lleve a un camino que en realidad sólo el propio artista puede saberlo.


¿Qué opina de los críticos de arte?
Los críticos son personas muy interesantes, cultas, saben mucho de arte, de épocas, de técnicas de forma, de estilos, yo creo que buscan entender al artista, de averiguar el sentir, del por qué de la obras. También creo que todo crítico tiene un artista que por alguna razón no se realizó, pero es un camino también ligado al arte

¿Qué implica para usted la pintura?
Un temor, una represión, una frustración, mucho trabajo, muchas horas pero también implica un anhelo, una alegría, un consuelo y de cierta manera una libertad.
La pintura y yo tenemos muchas asperezas que limar, aún no somos mucho pero la convivencia está mejorando.

¿Cómo surge el trabajo Íntima amistad?
Héctor Ñaupari y yo trabajamos juntos en el libro “La imagen de las palabras- dibujo y poesía” que edito Iván Fernández-Dávila. Héctor escribe poesía muy erótica, sobre féminas, amantes, al menos es mi parecer. En ese tiempo yo hacía estos personajes femeninos también eróticos y conversamos y llegamos al tema de amor de mujeres, previamente yo ya había hecho una imagen “complaciente boca” la cual dio pie a “intima amistad” la cual no está en mi segunda individual, el resultado fue bueno: dos intimas amigas expresando su incondicional amistad.

¿Solo urde el universo femenino?
La femineidad es un universo complejo que muchos hombres también toman como tema, yo soy mujer y es razonable que tenga temas femeninos y no lo digo por el hecho que estén la presencia de mujeres, sino también por temas delicados tales como las flores, la familia, el amor etc., por ahora yo soy mi exploración y con ello exploro a los demás a los que me rodean a los que tienen un vinculo conmigo. No quiero generalizar, hablo por mí, soy una mujer sensible, mi mundo es muy sensible, muy voluble por tanto es un universo complejo, a veces no me entiendo no comprendo y odio los estados de ánimos, pero los sigo teniendo. Hay cosas me hacen pensar que no soy la única, como me dijo una chica una vez al ver un cuadro mío: “yo te entiendo”, el hecho de escucharlo me hizo saber que en verdad lo que hago le sirve a alguien y que es mujer como yo.


Fuente:

  1. Cuadros para la galería: https://www.artmajeur.com/es/art-gallery/portfolio/elizabethlopezaviles
  2. http://limaenescena.blogspot.pe/2010/11/alegre-melancolia-inaugura-manana.html

 

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