Niñez y Adolescencia

Nació en Piura el 8 de Octubre de 1826. Su padre solicita al quiteño José Anselmo Yañez para que le de sus primeras lecciones de pintura. A los once años, en 1837, las recibe del dibujante y falsificador de monedas, el francés Robert Tiller, que se hallaba preso en la cárcel de Piura. Ya en Lima, en 1843, concurre durante un semestre a la Academia de Dibujo y Pintura de Lima dirigida por Ignacio Merino; la falta de dinero hace que se dedique al comercio, fue dependiente de una tienda de esta ciudad y en 1847 dirigía un negocio en Ica.

En 1849, pintó una Magdalena, que expuso en Italia para luego ser enviada al Presidente Castilla y así conseguir la prórroga del goce de la renta oficial que era de 400 soles oro, mensuales. En 1850 regresó a Lima y expone su Venus. En 1851 asume la dirección de la Academia de Dibujo y Pintura de Lima que dejó Merino, cumpliendo la condición que se le impuso y se dedicó a pintar retratos para compensar su escaso sueldo. En 1852, el Presidente José Echenique, le otorgó una pensión para volver a Europa, viajando a Italia y Francia; pero la revuelta del año 1854 en el Perú, derrota a José Echenique y Montero se queda sin recursos.Se suspende la beca y el artista marcha a Cádiz-España.

Viajes

En 1856, se embarca hacia Cuba,se incorpora al Liceo Artístico de La Habana, y conoció a su futuro protector el peruano Mariano Miguel de Ugarte, apreciado en Cuba por su colaboración en la lucha independentista. Contrae nupcias con la distinguida dama puerto-rriqueña, Juana López. En 1860 se presenta, como invitado, en la “Primera Exposición Colectiva de Lima”, la muestra se llevó a cabo en el Convento de la Compañía. En 1861 viajó nuevamente a Italia esta vez con el auspicio de Don Mariano Miguel de Ugarte. Al llegar a Florencia, Montero recibe la noticia de laquiebra de Don Mariano, quien le había asegurado una renta mensual; esto frustra sus aspiraciones y tiene que pintar, vender sus obras. En aquella época se encontraba realizando, su obra monumental: Los Funerales de Atahualpa, para exhibirla en la próxima Exposición Universal de París, aceptando la invitación que le efectuara la Real Academia Florentina de Bellas Artes. El dinero que le envió el Gobierno Peruano para ayudarlo en su retorno, le alcanzó solamente para el traslado hasta Río de Janeiro. Montero se vio obligado a exhibir su cuadro, hizo un triunfal recorrido por Río de Janeiro, Buenos Aires y Montevideo; y lo exhibió a cambio de dinero, recibiendo elogiosos comentarios de la crítica y de los entendidos, confirmando el veredicto de la crítica europea sobre el triunfo del artista.

En 1861 viajó nuevamente a Italia esta vez con el auspicio del comerciante Don Mariano Miguel de Ugarte, tacneño y hombre muy rico que lo protege. Al llegar a Florencia, Montero recibe la noticia de la quiebra del comerciante, quien le había asegurado una renta mensual; esto frustra sus aspiraciones y tiene que pintar, vender sus obras y las joyas de su esposa para subsistir. Ya en aquella época se encontraba realizando, por comisión del gobierno, su obra monumental: Los Funerales de Atahualpa, (Museo de Arte de Lima) con el propósito de exhibirla en la próxima Exposición Universal de París, aceptando la invitación que le efectuara la Real Academia Florentina de Bellas Artes. Este gran lienzo con treinta y tres personajes, resume las virtudes del oficio del pintor.

La suerte personal de Montero dependía del éxito de su cuadro. En 1865, trabajaba ya ardorosamente, así lo certifica el escultor G. Duprez en los términos siguientes: “… El infrascrito ha visto el gran cuadro que está pintando el Señor Luis Montero representando Los Funerales de Atahualpa, de comisión de su gobierno. Este cuadro, que ya está muy adelantado, produce bellísimo efecto: expresión, dibujo, evidencia de bien distribuido color, todo, todo en suma, está estudiado con la más exquisita atención, para honor del artista…». Exhibido en Florencia, en 1867, los periódicos: Il Corriere Italiano, Corriere de Firenze, L’ Opinione y Gazzeta del Popolo, publicaron autorizados juicios llenos de halagos; en éste último, Bellini se había admirado del coraje de Luis Montero para acometer la obra que, por las dimensiones y por las exigencias históricas, difíciles de satisfacer, era ardua y costosa. El señor Caldera, de Madrid, le suministró copiosa información acerca del armamento y la indumentaria que la gente de Pizarro llevó al Perú. Los apuntes históricos del libre pensador, varias veces diputado y recordado por la celebre frase “Yo debo acusar, yo acuso” contra el releccionismo dictatorial de Agustín Gamarra en 1832, el Dr. Francisco de Paula González Vigil, (1792-1875), dos veces bibliotecario de Lima, ilustraron su pensamiento para esta obra. El dinero que le envió el Gobierno Peruano para ayudarlo en su retorno, le alcanzó solamente para el traslado hasta Río de Janeiro, donde llegó a mediados de 1868. Montero se vio obligado a exhibir su cuadro, hizo un triunfal recorrido por Río de Janeiro, Buenos Aires y Montevideo; y lo exhibió a cambio de dinero, recibiendo elogiosos comentarios de la crítica y de los entendidos, confirmando el veredicto de la crítica europea sobre el triunfo del artista. Con relación al publicitado cuadro, el diario El Comercio de Lima en octubre de 1868 publicó lo siguiente: “… Con 20 mil premian al pintor Montero -Los Funerales de Atahualpa- 15 mil personas han visitado la exhibición de este célebre cuadro, que el pintor Montero ha cedido al Congreso Nacional que lo ha premiado con 20 mil soles…». El texto del autógrafo enviado por el Congreso de la República al Señor Presidente de la República, José Balta, aceptando el cuadro ‘Los Funerales de Atahualpa’ obsequiado por el pintor Luis Montero, es el siguiente: “… Al ciudadano José Balta Presidente Constitucional de la República. Por cuanto el Congreso ha dado la Ley siguiente.

El Congreso de la República Peruana. Considerando: Que él artista peruano don Luis Montero ha ofrecido al Congreso un cuadro que representa los Funerales de Atahualpa. Que es justo asignar un premio honorífico a su talento y una recompensa a su trabajo. Que conviene estimular el cultivo de las Bellas Artes entre los peruanos que se dedican a ellas con provecho. Ha resuelto: Art. 1º Acéptase el cuadro que representa los Funerales de Atahualpa, ofrecido al Congreso por su autor Don Luis Montero. Art. 2º Concédase a éste una Medalla de Oro que llevará en el anverso esta inscripción: Premio al Mérito, y al reverso esta otra: El Congreso Peruano al Pintor Luis Montero. Art. 3º Concédase igualmente la cantidad de veinte mil soles que se le entregará de los fondos públicos. Art. 4º El mencionado cuadro se colocará en la Sala de Sesiones de Congreso. Comuniquese al Poder Ejecutivo para que disponga lo necesario a su cumplimiento. Dada en la sala de sesiones del Congreso. Lima Octubre 26 de 1868. Antonio Arenas – Vice-Presidente de Senado y siguen firmas…” . Uno de sus admiradores, el pintor francés, W. Faget, de pasó por Lima, retardó su partida por tres meses, los que empleó en copiar la afamada obra para obsequiarla al Municipio de Burdeos-Francia.

Los Funerales de Atahualpa y el lienzo La Libertad, fueron exhibidos en la Exposición Nacional-Industrial de julio de 1872, inaugurando el Palacio de la Exposición de Lima, permaneciendo allí hasta 1879 cuando fueron incautados como botín de guerra por Chile (1879-1883).

Muerte

Falleció en el Callao el 23 de marzo de 1869; víctima de la fiebre amarilla sus restos fueron llevados a Lima para ser velados. Ya en su agonía, recibió la medalla del Congreso que premiaba su talento artístico.

Los Funerales de Atahualpa fueron reproducidos 10 años después de su muerte, en los billetes de 100 soles, Banco Nacional del Perú y de 500 soles por la Junta Administradora de Emisión Fiscal.

Algunas de sus Obras

-El Presidente Ramón Castilla. (retrato) -La Venus dormida (Hoy en el Museo de Arte de Lima). -La Coqueta. -La Plegaria -El Artista y su Modelo.(retrato del hijo del Virrey Pezuela) -La Limeña en la hamaca (exhibida en Florencia y celebrada por el crítico J.C. Cavallucci. -La Orgía. -Lot y sus Hijas. -Magdalena Penitente. -La Degollación de los inocentes. -El Mendigo y su Hija. -Los Funerales de Atahualpa. -La Libertad.

Importancia

Según indica el historiador del arte Marco Cabrera,.Montero trasciende en la historia del arte americano porque inaugura el género del desnudo en el continente (La Venus dormida) y es pionero en desarrollar temas peruanos con éxito en la rigurosidad europea (La limeña en la hamaca y Los funerales de Atahualpa). En la tesis “Academicismo y retrato en la obra pictórica de Luis Montero” se ha demotrado que, en el arte del pintor, recurren las estéticas de la Escuela Italina y la Escuela Francesa.

Fuente

  • Luis Montero Cáceres
  • Luis Montero Biografía

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