Cuando hablamos de poesía peruana, el común de la gente piensa en César Vallejo, José Santos Chocano, Javier Heraud, José María Eguren y Martín Adán. No está mal, por supuesto, ya que se trata de los cinco nombres más importantes de nuestra poesía en distintas épocas y contextos históricos. Sin embargo hay toda una generación de creadores, estetas de la palabra, que en su tiempo recibieron múltiples reconocimientos no solo en el círculo nacional de poetas y lectores de poesía, sino en las escenas literarias más exigentes y difundidas del extranjero. Uno de esos artistas está próximo a cumplir diez años de fallecido y tiene en su contra -además de la actual indiferencia que los medios masivos e incluso el sistema educativo demuestra hacia temas culturales para dar preferencia a cuestiones más populares, menos aburridas según sus cánones de lo que es el entretenimiento-, el hecho de que su apellido no suene para nada oriundo del Perú. Nos referimos a Jorge Eduardo Eielson, uno de los poetas contemporáneos (el grueso de su producción abarca toda la segunda mitad del siglo 20) más admirados de su generación. A diferencia de otros poetas de ese tiempo como Washington Delgado, Juan Gonzalo Rose, Alejandro Romualdo, entre otros, Eielson fue muy prolífico y versátil, con intereses que trascendían al arte poético pues también escribía en prosa (cuentos, obras de teatro), además de cultivar la escultura, la pintura y la música. Por eso no sorprende que, en ferias internacionales del libro, el nombre y la foto de Eielson aparezca junto a Mario Vargas Llosa, Alfredo Bryce Echenique, Marco Martos, Oswaldo Reynoso y otros grandes escritores peruanos.

Fuente: Wikipedia

Jorge Eduardo Eielson (Lima, 13 de abril de 1924 – Milán, 8 de marzo de 2006) fue un artista peruano quien a lo largo de casi medio siglo desarrolló una amplia obra que comprendió de igual modo el ámbito de la creación literaria —además de poesía, Eielson escribió novelas, textos dramáticos, ensayos y artículos periodísticos—, así como, de las artes visuales, en donde practicó con la pintura, además de experimentar con la escultura, la instalación, la acción y la fotografía.  Pertenece a la Generación del 50 y es considerado uno de los peruanos que mayor influencia ha dejado en el ámbito de la poesía latinoamericana de la segunda mitad del siglo XX.

Fue hijo de una ciudadana limeña y de un estadounidense de origen escandinavo. Desde temprana edad manifestó su inclinación hacia distintas formas de arte, incluyendo la literatura, las artes visuales y la música. Su padre murió prematuramente, cuando Jorge contaba sólo siete años de edad; va a vivir su adolescencia con su madre, su hermano menor y dos hermanas, él había contado que su hermano menor había muerto pero no fue así, en el 80 luego que Eielson regresa de Europa a Lima, se enfrenta a su hermano tras una declaración privada que le hizo a Jorge Marcelino y tras no haber entendimiento, Eielson decide irse del Perú y olvidarse de su familia diciendo que su hermano estaba muerto para él y nunca más vuelve al país. Estudió la cultura europea, aprendió también inglés y francés.

Se matricula en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos para seguir estudios de Letras. En 1945, con solo 21 años, gana el Premio Nacional de Poesía con el poemario Reinos, publicado en la revista Historia dirigida por el historiador nacional Jorge Basadre. Ese 1946, junto con Javier Sologuren y Sebastián Salazar Bondy, publica el estudio de 156 páginas La poesía contemporánea del Perú con ilustraciones de Fernando de Szyszlo.

La obra literaria de Eielson se caracteriza por la búsqueda de la pureza en la expresión, procurando una forma que trascienda las limitaciones de la realidad y del lenguaje. Ello lo llevó a dedicarse además de a las letras, a las artes visuales, entregado a una experimentación vanguardista que le permite un diálogo inédito con algunos aspectos de la cultura precolombina peruana, y tomando particularmente como signo una versión propia del quipu. Así, en 1946, en simultáneo a sus primeros textos literarios, comenzó a pintar. En 1948, expone su obra plástica en la ciudad de Lima donde se granjea el reconocimiento de la crítica. Ese mismo año viaja a París gracias a una beca del gobierno francés. En la capital francesa se siente a gusto desde el principio y concurre a los círculos artísticos del Barrio Latino con el pintor Fernando de Szyszlo, su entonces esposa la poetisa Blanca Varela, y donde llega a trabar amistad con el mexicano Octavio Paz.

En 1951 se vuelve a la escritura y viaja a Italia. De solo llegar a Roma decide quedarse por algún tiempo, colabora con varias revistas y se integra a la Galería Obelisco, donde entabla amistad con los artistas Mimmo Rotella, Piero Dorazio y Emilio Villa, pero sobre todo con el artista ogliastrino, Michele Mulas con quien vivirá por el resto de su vida. Vivió la mayor parte del tiempo en Europa y se asentó en la ciudad italiana de Milán.

Estos son los años en que Eielson publica sus más importantes colecciones de poemas, entre las que destaca especialmente Habitación en Roma, y dos novelas: El cuerpo de Giulia-no y Primera muerte de María. En los años sesenta, participará en la Bienal de Venecia, en particular, en los años 1964, 1966 y 1972, y también en la Bienal de París.

En 1967 se traslada con su pareja Michele Mulas a Nueva York y se vincula al entorno del Hotel Chelsea, y se adhiere a la cultura del budismo zen a través de las enseñanzas de Taisen Deshimaru. En el final de los años setenta retorna a Milán, donde vivirá el resto de la vida con Michele y pasarán cada verano, desde allí, en Bari Sardo, la ciudad natal de este último, en Cerdeña.

A principios de los años ochenta publica en París su obra poética más conocida, Noche oscura del cuerpo, en una edición bilingüe (francés-español) con la que obtuvo gran éxito. En este período, el quehacer artístico y el literario marchan de la mano. En 1988 participa en la III Bienal de La Habana y en los años noventa sus exposiciones personales son realizadas en las galerías más prestigiosas de Milán, Boloña, Brescia y Roma.

En 1993 efectúa una retrospectiva de sus poemarios: La poesía escrita, publicado en Florencia. Posteriormente, en 1998, William Rowe, del King’s College de Londres, organiza un congreso internacional sobre su obra artística y literaria.

La figura de Eielson está plenamente reconocida para inicios del siglo XXI y la Fundación Telefónica de Lima organiza con motivo de la presentación de un website dedicado al poeta y artista plástico una videoconferencia ese 2001, con el concurso del autor en Italia y destacadas personalidades de la poesía nacional en el Perú.

Al año siguiente publicará sus últimas obras literarias: Sin título en Valencia, Celebración en su natal Lima, De materia verbalis en México y Nudos en Tenerife. Ese 2002, su pareja Michele muere de leucemia. Eielson recibe un golpe del que no será capaz de recuperarse.

Por su trabajo como artista plástico recibió en el Perú el Premio Tecnoquímica en 2004. Al año siguiente participó en el proyecto de arte público Itinerarios del sonido, con una pieza que se presentaba en una parada de autobús en el Paseo del Pintor Rosales, en Madrid.

El conjunto de su obra poética se ha editado tres veces con el título Poesía escrita, primero en Lima en 1976, luego México en el año 1989 y posteriormente en Colombia, en 1998. Además, en 2005 la Pontificia Universidad Católica del Perú elaboró una edición especial con toda su obra poética, sumada a selecciones de sus trabajos en prosa y reproducciones de su creación pictórica.

La última etapa de su vida la hará en Milán, donde muere a la edad de 82 años, el 8 de marzo de 2006. Su restos mortales descansan en el cementerio de la pequeña Bari Sardo junto a la tumba de Michele Mulas.

Obras

Poesía: Reinos (1945), Canción y muerte de Rolando (1959), Mutatis mutandis (1967), Poesía escrita (1976), Poesía escrita, 2.ª edición (1989), Noche oscura del cuerpo (1989), Antología (1996), Nudos, ed. bilingüe (1997), Poesía escrita, ed. de Martha Canfield (1998), Sin título (2000), Celebración (2001), Canto visibile (2002), Nudos (2002), La vida es una obra maestra (2002), Arte poética, antología (2005), Del absoluto amor y otros poemas sin título (2005), De materia verbalis (2005), Habitación en Roma, ed. de Martha Canfield (2008), Pytx (2008), Habitación en Roma, ed. de Sergio Téllez-Pon (Quimera, México, 2009), Poeta en Roma (2009)

Narrativa: El cuerpo de Giulia-no (1971), Primera muerte de María (2002)

Teatro: Acto final (1959), Maquillage (1946, obra ganadora del III Premio Nacional de Teatro 1948 y estrenada el 25 de mayo de 1950 en el teatro de la Asociación de Artistas Aficionados (AAA), bajo la dirección de Joaquín Roca Rey).


Dejar respuesta